Poniendo orden en los armarios

Esta tarde me ha dado por reordenar el armario del dormitorio, sólo las estanterías de las sábanas y las toallas.
Para Reyes me regalaron 6 toallas de ducha y tenía que hacerles hueco en el armario. Así que ahora mismo tengo un estante del armario exclusivo para toallas.

Antes el estante lo compartían sábanas y toallas, pero he tenido que reubicar las sábanas en otro estante. Creo que tengo un exceso de toallas. Es imposible que las gaste en años. Sobre todo porque ya tengo un par de albornoces. Si algún familiar lee esto, que lo tenga en cuenta para futuros Reyes. No more towels, please! El regalo me encantó, eh, pero se puede decir que ya tengo el “ajuar” completito…

Aunque parezca una cosa sencilla esto de ordenar las toallas, cuando tienes muchas y el espacio es justo, no lo es tanto. He tenido que darles unas cuántas vueltas, doblarlas de varias maneras hasta que al final han cabido todas en un sólo estante. Parecía que estuviese jugando al tetris, jajaja. De hecho, puede parecer MUY friki, pero al final, cansada de dar mil vueltas,  he sacado la cinta métrica y he medido el espacio que me quedaba para el último montón de toallas y las he doblado a la medida justa, jajaja.

Siguiendo con las frikeces, he intentado seguir una regla de oro de los “organizadores profesionales”: ordenar por colores. Aunque en el último montón ya estaba algo harta y ha quedado más “desangelao”. Hete aquí una muestra del resultado:

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También tendría que poner orden en el resto del armario, hacer una criba de ropa, etc. Ahora mismo en el armario tengo…

  • la ropa que me vale y que SÍ me pongo;
  • la ropa que me vale pero que NO me la pondré nunca más;
  • la ropa que no me vale pero SÍ que me la pondría si me adelgazase;
  • la ropa que no me vale y que NO me pondría ni aún adelgazando.

Pero esto lo haré en otro momento porque tengo que reservarme un día entero (o dos) para tamaña tarea. Que si…

  • ordenar la ropa que quiero y que me vale;
  • almacenar la que quiero conservar pero que ahora mismo no me puedo poner (sí, albergo la esperanza de volver a tener 2 o 3 tallas menos algún día);
  • arreglar la ropa que necesite arreglarse (coser un botón, meter/sacar el bajo de un pantalón, etc.).
  • donar la ropa que no quiero y que esté en buen estado;
  • tirar la ropa que definitivamente tampoco valga ni para ser donada (o hacer trapos con ella).

La idea es simplificar el armario para simplificar tus mañanas. Dejar en el armario justo lo que realmente te vale y te pones.  Simplificar el momento aquel en el que con los ojos aún legañosos abres el armario y tienes que decidir qué te pones hoy. Aquel momento en el que te das de bruces con un armario en el que a pesar de estar lleno puedes oír tu propio eco diciendo: “Es que no tengo ropa”. Ahí es cuando tu pareja intenta esconder las tarjetas, porque sabe que en un par de días la tarjeta empezará a echar humo en cuantico te acerques a una tienda de ropa, jajaja.

Dicen que para organizar bien un armario y hacer una buena criba, debes saber realmente la cantidad de ropa que tienes. Para ello debes poner TODA la ropa sobre una superficie plana, como por ejemplo la cama, y empezar a clasificar. También es importante armarse con varias cajas para todas esas categorías de ropa que hemos establecido anteriormente (guardar, donar, tirar…) y empezar a decidir qué hacer con cada prenda, sin compasión. Cuando ya hayas lleando una caja con ropa para tirar y otra caja con ropa para donar, cierra las cajas, no las vuelvas a abrir. Sigue con la tarea hasta que acabes. Las cajas que son para tirar o donar, llévalas inmediatamente al container de ropa usada o a la basura. Evita abrir esas cajas porque tendrás la tentación de quedarte con alguna cosa. Aquí lo que cuentan son los primeros impulsos. Si te ayuda, puedes pensar que si consigues más espacio para la ropa que te gusta y te pones, también conseguirás el espacio que se merecen las nuevas adquisiciones ;).

En fin, se me ha hecho tardísimo escribiendo este articulín. Como parece que he entrado en una fase “productiva” de escritura, en cuanto al blog se refiere, seguiré compartiendo con vosotros mis avances en el tema de organizar el hogar. Espero que os gusten estos artículos. Y a ver si me dejáis algún comentario, ¡sosaínas! 😀

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2 pensamientos en “Poniendo orden en los armarios

  1. Ya sabes que me pareces muy organizada. Yo me he quedado en ordenar 2 armarios, pero es muy desesperante. Liberé un armario entero para el retoño, pero ya se le ha quedado pequeño. Creo que la mejor solución, aunque un poco extrema, es que nos cambiemos de piso y en la mudanza, dejar atrás todo lo que no hemos “visto” (usado) en 5 años, por aquello del sentimentalismo <> Y es que somos muy sentimentales, mucho (y guardamos de más). Besos
    Luci.

  2. Luci, ¿qué yo soy muy organizada? Jajaja, ya me gustaría a mí. ¿Por qué te crees que estoy leyendo libros y viendo vídeos sobre cómo organizarse mejor? Tú solución, lo de la mudanza, es muy radical. Deberías empezar por “purgar” cosas que no necesites. Piensa si vale la pena tener, por ejemplo, apuntes de BUP, o de la universidad que no vas a volver a consultar en la vida. Si tienes libros que ya has leído, que no te gustaron, etc., ¿qué mejor momento para deshacerte de ellos? De aquí unos años con los ebooks ya no necesitaremos libros en papel. ¿CD de música? Si son originales entiendo que no quieras deshacerte de ellos, pero sin son piratas y además tienes esa misma música en el ordenador, ¿para qué guardarlos? A veces es más el apego que le tenemos a las cosas que el uso que realmente hacemos de ellas. Si hay cosas que en 5 años no has usado, y que ni siquiera sabrías decir dónde está de tu casa,… ¿no sería mejor que ese “hueco” (o agujero negro) lo ocupase otra cosa más útil? Aish, por hablar que no quede. Yo ya sé que del dicho al hecho, va un trecho. Y a mí aún me queda mucho trecho que recorrer. La única suerte que tengo es que tengo trastero y es un desahogo, pero el día que no quepa más en él…

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