Bizcocho con forma de pez recubierto con Lacasitos

Este finde fue el cumple de mi hijo y para la guardería preparé este bizcocho cubierto de chocolate y Lacasitos.
Aproveché que los Lacasitos tenían letras y busqué las que componen el nombre de mi hijo y a partir de ahí seguí con el detalle de los ojos y luego fui rellenando con lacasitos. La verdad es que no sé si me convence más todo recubierto o solo el ojo y las cuatro líneas del nombre.

Bizcocho en forma de pez recubierto de chocolate y lacasitos

Estado inicial, líneas verticales con el nombre y el ojo.

Detalle bizcocho con lacasitos

Detalle ojo

Brownie improvisado

Qué bien huele la casa a chocolate, y es que hoy era #eldíadelbrownie. Cuatro blogueros cocineros (El monstruo de las galletas, Pecados del Monaguillo, La receta de la felicidad y Anita Cocinitas) convocaron hoy 11/11/11 como día del brownie y l@s “cocinillas” golos@s como yo nos hemos apuntado al evento.

El brownie, cómo dice el título del post, es improvisado. Improvisado porque lo hice a última hora, tras acabar la jornada laboral, e improvisado sobre todo porque no he podido seguir ninguna receta por falta de ingredientes. La cosa ha sido… ¿a ver qué ingredientes tengo? Y con lo que había me he apañao. Ha sido una especie de pócima: un poquito de harina por aquí, un poquito de cacao por allá…y 25 minutos de horno después, ¡voilá!

Aquí tenéis el brownie recién salido del horno. Lo que se ve más oscurito son nubes:

Tras hacer porciones:

Y aquí ya dándome el gustazo:

Hacía meses que no hacía nada de repostería (sigo con el horno medio estropeado, sólo calienta por abajo si le pongo calor por arriba). Así que ya no recordaba el aroma que inunda la casa cuando algo dulce está en el horno.

Y aparte del fantástico olor, ¿qué puedo decir del brownie? Pues que es pecado no probarlo, qué cosa máaaaas rica, poddioz.

Con lo fácil y rápido que ha resultado hacerlo, creo que lo “improvisaré” más veces.

Ingredientes:

  • 70 gramos de chocolate de cobertura
  • 45 gramos de mantequilla
  • 20 gramos de cacao en polvo
  • 2 huevos
  • 60 gramos de harina de trigo
  • 150 gramos de azúcar
  • 1 cucharadita y media de extracto de vainilla
  • 60 gramos de nueces
  • arándanos deshidratados
  • trocitos de naranja confitada
  • 4 nubes

Indicaciones:

  1. Precalentaremos el horno a 180 ºC con calor arriba y abajo.
  2. Troceamos el chocolate y lo colocamos en un bol apto para microondas.
  3. Deshacemos el chocolate en el microondas en la posición de descongelar (unos 5 minutos)
  4. Añadimos la mantequilla, que estará a temperatura ambiente, y removemos bien para que se mezcle el chocolate con la mantequilla.
  5. Batimos los dos huevos y los incorporamos al chocolate.
  6. Echamos el azúcar y la vainilla y seguimos batiendo.
  7. Añadimos el cacao en polvo y removemos.
  8. Tamizamos la harina y la incorporamos al bol, y lo removemos todo con ayuda de unas varillas.
  9. Incorporamos los arándanos, las nueces, los trocitos de naranja confitada y las nubes (que las habremos cortado en rodajas).
  10. Mezclamos todo bien y lo vertimos en un recipiente que habremos forrado con papel de horno.
  11. Lo dejamos en el horno unos 20-30 minutos. Depende de la textura que prefiramos obtener. Algunos prefieren la masa más hecha, otros más cruda.
  12. Sacamos el brownie del horno, lo dejamos enfriar y cortamos porciones individuales.

Como son las 21:37 y no he podido resistirme a probarlo, ya hoy me quedo sin cenar. Bueno, ya me entendéis, sin cenar de forma saludable, porque el trozaco de brownie ya me lo he zampado 😀

Bizcocho bicolor recubierto de chocolate y toppings

bizcocho bicolor

Bizcocho bicolor recubierto de chocolate y toppings

Tengo el horno estropeado y lo descubrí de la peor de las maneras: cuando tenía 2 bizcochos en el horno. Veía que había pasado el tiempo “reglamentario” y los bizcochos no subían. ¡Qué HORROR!  La opción del horno de calor por abajo no calentaba lo suficiente. Tocaba la parte de abajo, que estaba a 200 ºC, y no me quemaba. Eso significaba que o yo había obtenido superpoderes de la noche a la mañana y las temperaturas elevadas no me afectaban  o bien….sí, era eso: el horno fallaba. Qué desesperación. Lo encendí, lo apagué, lo volví a encender, le dí la vuelta entera a la ruedecita, al reloj del horno, etc.

Al  final me di cuenta de que si ponía calor por arriba y por abajo, la parte de abajo sí que calentaba, así que tapé los bizcochos con papel de plata para que no se quemaran por arriba. Evidentemente no subieron todo lo que deberían haber subido pero conseguí hacerlos. Acabé a las 3 de la noche. Si hubiera funcionado correctamente, a las 0:00 ya habría acabado.

Y dos pasteles, ¿por qué? pues por mi cumple… Esta vez no tuve mucho tiempo de hacer innovaciones, así que usé la receta del bizcocho de yogur para este bizcocho bicolor. Dividí la masa en dos. A una le eché colorante rojo y a la otra, color azul.  Pero como usé colorantes alimentarios líquidos (los que venden en el súper), los tonos quedaron algo pastel. He de conseguir colorantes en polvo, para que los colores queden más intensos.

Aún así, los que comieron el pastelillo se llevaron la sorpresa, porque por fuera lo había  recubierto de chocolate (previamente le había dado la vuelta) y lo había decorado con toppings. Cuando hicieron el primer corte descubrieron que era bicolor. Se preguntaron “pero cómo se hace para que quede así”. Para más info, véase bizcocho cebra

La foto está tomada con el móvil y en la oficina.

“galletón” o “megagalleta” de café capuccino con cristales de café

Hace ya varios meses (en mayo de 2010!!!) que hice esta receta. Quise hacer unas galletas de café, pero en lugar de varias galletitas me salió  una sola galleta, eso sí, gigante y amorfa: una megagalleta.

Mi pareja me regaló un libro de recetas y claro, luego vinieron los antojos. Me pidió que le hiciese las galletas de café, receta para la cual necesitaba cristales de café para poner por encima.

Los cristales se pueden hacer en casa (véase cristales de azúcar, vídeo en inglés), pero después de ver varios vídeos en youtube descubrí que necesitaba una semana para formar esos cristales y tiempo es justo lo que no tenía. Así que opté por hacer un caramelo de café. Cuando el azúcar se endureció, lo piqué con el mortero. Esto iba a ser lo difícil y al final más o menos salí airosa.

La complicación sin embargo llegó cuando saqué la masa de galletas de la nevera. No la tuve el tiempo “recomendado” y al extenderla era algo pegajosa. Debería haber echado más harina o haberla dejado más tiempo en la nevera (o congelador). Como ya tenía la masa extendida en el papel de horno, y no podía dar formas las galletas con los moldes, opté por meterlo tal cual en el horno, ale, no querías galletas, pues toma “galletón” de café, jajaja.

Como os he dicho, hace meses de esta receta, pero mi pareja parece que guarda un grato recuerdo ya que  de vez en cuando me las pide, cuando ve que estoy haciendo algún postre.

Aprovecho la ocasión del revuelo causado por el tag #megagalleta en Twitter para publicar este post que lleva a medias desde mayo del año pasado…buf. La receta no tiene que ver con la supercookie del tag de Twitter, pero me ha servido para bautizar a esta receta :D. La receta la publico otro día, tengo el vídeo a medias.

Fuente:  Con las manos en la masa… 100 galletas, de Linda Doeser, Editorial Parragón.

Mis segundas galletas decoradas

Mañana celebramos el aniversario de mi sobrino Àlex y he querido sorprenderlo con unas galletas del personaje de dibujos más famoso en estos momentos entre los chiquillos (o mainada, que se dice en catalán): Bob Esponja.

No tenía el molde apropiado así que he impreso una foto de Bob Esponja y he recortado una plantilla sobre una bandeja de aluminio de las de usar y tirar (véase imagen inferior).

Para la masa de las galletas seguí las instrucciones de Sugar Mur, para la glasa seguí los consejos de El rincón de Bea.

Aún tengo muchííííísimo que aprender sobre la decoración de galletas. Lo hago sin biberones ni mangas ni boquillas- ¡Ale, pá chula yo!. Extiendo la glasa con un palito de brocheta.
Primero, ño que se suele hacer es dibujar el perfil, esperar a que se seque y luego rellenarlo. Pero también me salté ese paso y por eso el acabado no es tan fino.

No tengo los colorantes “profesionales”, esos que son en polvo y con los que consigues un color más acertado. Tengo los típicos colorantes líquidos que se pueden encontrar en cualquier súper y que hacen que la glasa quede un poco más líquida, si te pasas con las gotas de colorantes.

Como veis tengo que equiparme con algunas cosillas como los colorantes en polvo, los bolígrafos de tinta comestible, las bolsas o mangas con sus boquillas de pastelería, etc.  Quizá a la tercera, es decir, la próxima vez que haga galletinas de estas, compre todo lo que necesita o quizá alguien me lo haya regalado. MENSAJE  SUBLIMINAL por si alguien lo lee:  ¡que se acercan los Reyes! 😉

Sin embargo, creo que en mi caso el mayor problema no es el logístico. Para hacer estas galletas se requiere tener paciencia, esperar a que las capas se vayan secando, etc. Héte aquí uno de mis mayores y mucho defectos: I have no patience at all!

Aún así, he descubierto que decorar galletitas me gusta. Echas a volar un poquito tu imaginación, pasas unas horas superdistraída, ilusionada con el resultado y pensando en si hará gracia a los sobrinos. El tiempo pasa volando, se te junta el desayuno con la comida, te concentras, no te hace falta ni tele ni radio.  Supongo que los artistas de alguna manera deben sentirse así en pleno proceso creativo.

La próxima vez quizá me atreva con el fondant, que parece que es más resultón.

Aquí unas fotos de las galletinas que me salieron:

Plum cake de arándanos rojos, nueces y chocolate blanco

¿Cuántas veces habéis empezado haciendo una receta y habéis acabado haciendo otra?

A mí me ha pasado ya unas cuantas veces. Véase el bizcocho de plátano, con nueces, pasas y pepitas de chocolate, que iban a ser unas galletas.

Mi idea inicial, al hacer la receta que hoy os presento, era hacer unos muffins de arándanos rojos, en concreto, estos Cranberries Muffins de Nothin’ but muffins . Busqué una receta americana porque quería probar las tazas y cucharas medidoras, recién adquiridas por ebay.

Y sí, lo que empezó siendo una receta para muffins acabo convirtiéndose en este delicioso plum cake de arándanos, nueces y chocolate blanco.

En la receta os indico las medidas en tazas. Véase equivalencias en este otro post: Tazas y cucharas medidoras.

Modifiqué la receta original para convertirlo en plum cake.

Plum cake de arándanos rojos, nueces y chocolate blanco

Ingredientes:

  • 2 tazas y media de harina
  • 3/4 taza de azúcar moreno
  • 1 cucharadita de polvo para hornear (levadura royal)
  • 1 cucharadita bicarbonato sódico
  • 1/2 cucharadita de sal
  • 1 taza de arándanos secos
  • 1/2 taza de nueces picadas
  • 1/3 taza de aceite de girasol
  • 1 taza de leche
  • 1 huevo batido
  • 1 cucharadita de extracto de vainilla
  • un chorro de licor de naranja (cointreau) para hidratar los arándonos
  • 40 gramos de chocolate blanco cortado en pequeños trozos (esto lo doy en gramos porque no estaba en la receta original)

Indicaciones:

  1. Precalentar el horno a 180 ºC.
  2. Poner los arándanos en remojo en licor de naranja (cointreau) para que se hidraten.
  3. En un bol grande, mezclar la harina (tamizada), el azúcar moreno, el polvo de hornear, el bicarbonato sódico y la sal. Mezclar los ingredientes.
  4. Agregar las nueces, los trocitos de chocolate blanco, los arándanos escurridos y mezclar.
  5. Añadir el licor en el que se han bañado los arándanos, el aceite, la leche, el huevo batido y el extracto de vainilla.
  6. Mezclar bien esta masa.
  7. Engrasar con aceite un molde de plum cake y enharinarlo.
  8. Verter la mezcla en el molde.
  9. Hornear durante 45 minutos, a 180 ºC con calor por arriba y por abajo.
  10. Comprobar con un palillo que el bizcocho esté hecho.  El bizcocho estará listo si al pinchar con el palillo éste sale limpio.
  11. Dejar enfriar en el molde unos 5 minutos. A mí me gusta humedecer un paño de cocina y colocarlo debajo del molde para que se enfríe más rápido.
  12. Desmoldar y dejar enfriar sobre una rejilla.

Bizcocho cebra con cobertura de chocolate con leche y virutas de chocolate blanco

Ayer domingo me despertó una llamada de un número desconocido a las 7:30 de la mañana. ¡NOOOOOOOOOOOO! Justo ayer, día del cambio horario de invierno.  Mi cuerpo apenas había tenido tiempo para asimilar lo del cambio de hora y para él era como si fuesen las 8:30.  No pude volver a caer de nuevo en la garras de Orfeo. En lugar de dar n-mil vueltas más en la cama, me levanté y ¡qué mejor cosa que hacer un domingo por la mañana que un bizcocho casero!

Consulté las recetas que tenía pendientes de hacer (tengo un listado enorme) y entre ellas estaba la del pastel cebra. Comprobé si tenía todos los ingredientes, incluido el cacao en polvo (no colacao ni nesquik) y la mañanina me cundió con las manos en la masa, bueno, mejor dicho, las varillas en la masa. En un plis plas el horno ya estaba dando calor de hogar y la casa se inundaba de un delicioso olor a chocolate.

Hacia las 10:30 el bizcocho estaba listo:

No os he puesto la receta porque he seguido a pies juntillas las instrucciones de la receta del Zebra cake en la página web de El Rincón de Bea. Os dejo el enlace a su receta, que está en español .

Como podéis ver el bizcocho por el sólo ya es original, lo podía haber presentado así, pero como el dormilón que tengo por “compañero sentimental” aún estaba hibernando y tenía aún un par de horas por delante, decidí que podía seguir “customizando” el pastelito y lo cubrí con chocolate con leche.

Cómo cubrir un bizcocho con chocolate fácilmente:

– Deshacer 100 gramos de chocolate con leche junto con 15 gramos de mantequilla en un bol en el microondas, en la opción de descongelar.  Si cortas el chocolate a trocitos pequeños bastará con 2 ó 3 minutos. Yo usé 100 gramos de perlas de chocolate.

– Sacar el bizcocho de su molde desmontable y colocarlo en una rejilla. Yo uso la rejilla del grill del microondas, que también me sirve para enfriar galletas.

– Colocar un recipiente de diámetro mayor que el bizcocho debajo básicamente para reaprovechar  el chocolate que caiga (si sobra mucho, lo recoges y lo vuelves a echar por encima) y para evitar ensuciar la cocina.

– Esparcir el chocolate con una espátula.

– Hacer unas virutas de chocolate blanco con ayuda de un rallador.


– Espolvorear las virutas por encima del bizcocho antes de que el chocolate se enfríe del todo. Yo cubrí con virutas en el centro y los bordes, pero se puede cubrir todo el pastel.

– Si tienes toppings en casa, decorar con bolitas de chocolate, fideos de colores, etc.

Y así queda un bizcocho cebra por dentro.  Sorprenderás a tus invitados ya que no se esperan que el interior sea de dos colores.

Mis primeras galletas decoradas

Al estar suscrita en youtube a diversos canales de cociner@s estadounidenses y a diversas páginas de chicas españolas que hacen unos postres IM-PRESIONANTES, me he contagiado del espíritu de halloween y me he decidido a hacer mis primeras galletas decoradas.

Esto de decorar galletas no es fácil si no tienes las herramientas e ingredientes básicos (colorantes, clara pasteurizada, toppings, etc.). No tenía ni manga pastelera ni boquillas ni biberones, así que me las he ingeniado como he podido con bolsas de plástico y palillos para extender la masa.

También es la primera vez que hacía glasa real y trabajaba con colorantes.  Para la masa de las galletas seguí las instrucciones de Sugar Mur, para la glasa seguí los consejos de El rincón de Bea.

Estas chicas tienen más que buena mano para hacer postres y se curran los posts con un paso a paso muy detallado que incluye muchas fotos.

Las galletas las hice el jueves noche y ayer, viernes, empecé a las 10:30 de la noche con la glasa. Acabe de decorarlas casi a las 2 de la madrugada.

Toda una odisea, pero creo que ha merecido la pena.

Os presento a mis primeras “criaturas animadas”. Si hacéis clic en la foto la veréis en grande.

Ahora me voy pitando a ver si sorprendo a mis sobrinillos con las galletas…

Bizcocho de mango

El mango es una fruta que descubrí, fíjate tú,  hace tan sólo 4 años. Es una fruta de sabor dulce, muy refrescante y  con un toque ligeramente “exótico”. También recibe el nombre de “melocotón de los trópicos” , pero no a todos a los que le guste el melocotón les gusta el mango. Yo ahora no podría vivir sin este delicioso fruto, ya sea como postre o en ricas ensaladas, casi cada semana cae un mango en alguna comida. En cuanto a sus propiedades, aporta hidratos de carbono, fibra, vitamina A y C. Es antioxidante y posee más propiedades, pero no me enrrollo más, os dejo este enlace externo para los curiosos:  Propiedades de los mangos.

También os recomiendo el vídeo de una ayudante de Jamie Olivier para ver cómo se pela y trocea un mango con facilidad. El vídeo está en inglés pero las imágenes son lo suficientemente ilustrativas como para entenderlo sin necesidad de saber inglés.

Y hablando de mangos, esta explicación viene a cuento porque tenía que aprovechar un mango que estaba demasiado maduro. Así que esta vez decidí hacer un postre diferente: un bizcocho de mango. Como base he partido de la receta de bizcocho de naranja de Isasaweiss. En su página web decía que dicho bizcocho podía hacerse con casi cualquier fruta. Me aventuré a hacerlo con mango. Este es el el bizcocho por dentro y por fuera:

Y aquí tenéis la receta:

Ingredientes:

  • 1 mango maduro
  • 70 ml. de aceite de girasol
  • 250 gr. de azúcar
  • 3 huevos
  • 1 sobre de levadura
  • 170 gr. de harina
  • azúcar glasé para la decoración

Indicaciones:

1.      Pelamos y troceamos el mango.

2.      En un bol grande, echamos los 3 huevos y  el azúcar y batimos la mezcla.

3.      Agregamos el aceite de girasol y el mango troceado y lo batimos todo con la ayuda de una batidora.

4.      Añadimos la levadura y la harina tamizada, poco a poco.

5.      Batimos la mezcla hasta que no queden grumos de harina.

6.      Echamos todo a un molde que previamente habremos engrasado con aceite y espolvoreado con harina para así desmoldarlo luego fácilmente.

7.      Metemos el molde en el horno. El horno lo habremos precalentado con anterioridad a 180 ºC con calor por arriba y por abajo. En el momento de meter la mezcla en el horno, dejaremos sólo calor por abajo

8.      Tiempo de cocción: 40 minutos aproximadamente.

9.      Cuando el bizcocho se haya enfriado, espolvorear con azúcar glasé para decorarlo.

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Bombón de chocolate con frutas deshidratadas

Hoy tuve un irrefrenable deseo de chocolate, quizá contagiada por alguna compañera de trabajo.

Sin embargo, el único chocolate que había en casa era el de repostería. ¿Desesperación, frustración? ¿Bajo corriendo al súper? Que no cunda el pánico. Nos fabricaremos nuestros propios bombones.

Son muy fáciles de hacer. Lo he grabado en vídeo. Al final de este post tenéis el vídeo.

Tan sólo necesitamos:

– chocolate negro

– chocolate blanco

– avellanas

– frutas deshidratadas (naranja, kiwi y fresas).

Los de chocolate blanco y frutas están para morirse.

Aproveché una caja de otros bombones y un lazo y hasta los empaqueté como si fuera un regalo. Resultones, ¿verdad?

Y aquí tenéis el vídeo:

Coca de hojaldre con chocolate con leche

Coca de hojaldre con chocolate con leche


Hice esta coca hace más de un mes. Seguí la receta de la coca de chocolate de Com a casa res.

Es muy fácil de hacer y seguro que gusta a todo el mundo. ¡Animaos! 😉

Aquí tenéis la receta y el vídeo.

Ingredientes:

– Una lámina de hojaldre rectangular (Lidl)
– 200 g de chocolate con leche
– Un huevo para untar y dorar la masa de hojaldre
– Azúcar glasé

Indicaciones:

  1. Cortar la lámina de hojaldre por la mitad.
  2. Poner una mitad en la bandeja del horno preparada con papel de horno.
  3. Pinchar con un tenedor para evitar que la base se levante sin llegar a cubrir 1,5 cm de los bordes.
  4. Batir el huevo y untar los 1,5 cm. El huevo hace que se enganche bien con la masa que pondremos encima.
  5. Picar el chocolate en pequeños trozos y poner por encima de la base.
  6. En la otra mitad de hojaldre hacer unos cortes en diagonal con ayuda de un cortapastas.
  7. Colocar encima de la otra base con chocolate.
  8. Con un tenedor presionar sobre los bordes para cerrarlos.
  9. Pintar con el huevo batido.
  10. Meter en el horno a una temperatura de 200 ºC con calor por arriba y por abajo durante unos 20-25 minutos.
  11. Como cada horno es un mundo, observar el hojaldre y cuando este haya subido y este dorado, sacar del horno.
  12. Dejar enfriar sobre una rejilla (yo uso el elevador para el grill del microondas).
  13. A modo de decoración, espolvorear azúcar glasé.

Nota: Hace un par de semanas fui con unos amigos a una casa rural y la volví a hacer. Esta otra vez derretí el chocolate con la función de descongelar del microondas antes de ponerlo sobre la base de hojaldre.  Quedó mucho mejor con el chocolate derretido que sin derretirlo previamente.

Tarta de queso mascarpone y peras en almíbar

No, no he caído en la tentación. Esta receta la hice hace un mes pero hasta ahora no la he publicado. Es una deliciosa tarta de queso mascarpone con peras en almíbar. Tenía una lata de peras en almíbar y llevaba dándole vueltas a la cabeza sobre qué receta podría hacer con estas peras. Quería que fuese una tarta con queso mascarpone, y por más que buscaba no encontraba nada inspirador, así que decidí inventármela. Esta es la receta en vídeo y en formato texto/PDF:

Tarta de queso mascarpone y peras en almíbar

Ingredientes:

  • 1 tarrina de queso Mascarpone (250 gr.)
  • 200 ml de nata para cocinar
  • 3 cucharadas de azúcar
  • 1 huevo
  • 1 cucharada colmada de maicena
  • 1 lata de peras en almíbar
  • Para la base: 1 lámina de hojaldre
  • Para la cobertura (opcional): el almíbar de las peras, 3 cucharaditas de azúcar glasé, 1 cucharadita de azúcar avainillado y 3 cucharadas de mermelada de albaricoque
  • Virutas de chocolate para la presentación final

Indicaciones:

Para la base:
1. Extender la lámina de hojaldre en un molde desmontable o bien forrar un molde refractario con papel de horno para que sea más fácil desmoldarlo.
2. Pinchar con un tenedor toda la lámina de hojaldre.
3. Para evitar que la masa suba, ponerle un peso tipo: cadena, garbanzos secos, etc.
4. Meter en el horno 10-15 minutos a 180 ºC.

Para la masa:
5. Con ayuda de un colador, escurrir las peras y reservar el almíbar en un bote de cristal para uso posterior.
6. En un bol batir el huevo, agregar el azúcar y remover bien.
7. Añadir la nata líquida y continuar removiendo.
8. Agregar la tarrina de queso y seguir batiendo hasta que esté bien integrado.
9. Añadir la cucharada colmada de maicena y remover hasta que no queden grumos.
10. Partir las peras a cuadraditos y agregar a la masa.
11. Remover para que las peras se impregnen del queso.
12. Verter la mezcla en el molde y hornear a 180º hasta que cuaje la mezcla (30-40 minutos). Para estar seguros, pinchar con una aguja para ver si sale limpia.
13. Dejar enfriar a temperatura ambiente y finalmente refrigerar en la nevera hasta el día siguiente.

Para la cobertura:

14. En un cazo al fuego, echar el almíbar de las peras.
15. Añadir las  2 cucharaditas de azúcar glasé, la cucharidita de azúcar avanillado y las 3 cucharadas de mermelada de albaricoque.
16. Remover bien y llevar a ebullición hasta que reduzca.
17. Cuando se haya enfriado, pintar la tarta por encima para darle brillo y dulzor.
18. Para la presentación final, rallar un poquito de chocolate y espolvorear por encima.

Consejos: Quizá una base de galletas maría le vaya también muy bien a esta tarta.

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Cómo hacer helado en casa: Helado de cerezas con queso philadelphia

Ayer, inspirada por la receta de helado de cerezas que publicó Pepekitchen, me decidí a hacer mi primer helado casero.

No tengo heladera, así que lo he hecho en plan “rústico” siguiendo los consejos para hacer helados que el mismo Pepekitchen tiene en su blog.

Como no tenía la misma cantidad de ingredientes que los que aparecen en su receta tuve que ponerme, calculadora en mano, a resolver diversos problemas matemáticos.

Si para 400 gr. de cerezas se necesitan 250 gr. de queso mascarpone, ¿cuántos gr. de queso se necesitará para 125 gr. de cerezas?

Venga, vamos a despejar la incógnita:

Sí, las mátemáticas también se aplican en la cocina ;). ¡Viva la regla del 3! (se tiene que notar que fui a la escuela, jajaja)

Ya véis, no tenía la misma cantidad de ingredientes, ni uno de los ingredientes principales, el queso mascarpone. Como lo que tenía en casa era una tarrina de queso philadelphia light me aventuré a hacerlo con este otro queso.

Lo empecé a hacer hacia las 21:30 de la noche. Una vez preparada la masa la metí en el congelador y hasta las 00:00 de la noche estuve batiéndolo cada 10-15 minutos. Lo ideal, según he leído (y ahora NO sé dónde) es hacer este proceso a lo largo de 6 horas. Sin embargo a las 00:00  mi cuerpo dijo ¡basta!, ¡no quiero batir más!, y me fui a dormir con la esperanza de  que el helado fuese más o menos comestible al día siguiente.

Así que el día siguiente, o sea, hoy, llegó.  Y héte aquí el resultado:

Helado de cerezas con queso philadelphia

Ingredientes:

  • 125 gr. de cerezas (el peso es sin el hueso ni el rabito)
  • 80 gr. de queso philadelphia light
  • 150 gr. de yogurt griego
  • 50 gr. de azúcar glasé
  • un chorrito de leche condensada light

Indicaciones:

  1. Lavar bien las cerezas.
  2. Deshuesarlas y eliminar las partes “feas”, si es que hay alguna cereza demasiado madura.
  3. En el vaso de la picadora, picar ligeramente las cerezas.
  4. En el mismo vaso de la picadora, para aprovechar los jugos de las cerezas, echar el queso, el yogur griego, el azúcar y la leche condensada.
  5. Batir a mano para mezclar bien los ingredientes.
  6. Verter la mezcla en un recipiente con tapa que pueda meterse en el congelador.
  7. Congelar y cada 10-15 minutos, y a lo largo de varias horas, sacar el recipiente del congelador y remover bien el helado para conseguir una textura cremosa.
  8. Si el helado es para servir al día siguiente, sacarlo del congelador unos 20 minutos antes de servirlo.
  9. Para hacer las bolas de helado con más facilidad poner la cuchara para servir helados en agua muy caliente.
  10. Decorar con un poco de caramelo líquido (chocolate derretido, miel, sirope, etc.) y trocitos de galletas digestive.

AVISO: No es un helado dulce, pero sí gustoso. Al que le guste más dulce, debería añadir más azúcar glasé.

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